RESEÑA DE BATMAN/SUPERMAN #13

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BATMAN/SUPERMAN #13 (Octubre 2014)


Guión: Greg Pak
Dibujo: Jae Lee
Reseña de Antonio Monfort

RESUMEN
El demonio Kaiyo sigue jugando con los recuerdos de Superman y Batman ofreciéndoselos en esta ocasión como juguetes a Lord Satanus, una entidad demoníaca todopoderosa que no está dispuesta a tener mucha paciencia con sus juegos.
Así, los dos héroes despiertan de nuevo en Gotham City sin recuerdos y sin saber quiénes son en realidad. Rápidamente, el amnésico Superman deberá ayudar a Catwoman a enfrentarse a una poderosa entidad mecánica dirigida por un viejo enemigo. Mientras, Batman tendrá que descubrir quién es realmente mientras se enfrenta al espantapájaros sin recordar su entrenamiento o sus armas.
Por su parte, Lois Lane llega a Gotham para entrevistar a Mangubat, el mismo criminal que amenazaba a Catwoman y que está dispuesto a secuestrar a la periodista para utilizarla como rehén y detener así la furia de Superman.

CRÍTICA
Aviso a navegantes: Antes de empezar a leer este cómic, rogamos empaqueten su sentido común, su inteligencia y su incredulidad, le pongan un bonito lazo rosa (esto es opcional, pero estaría bien) y lo dejen en la puerta. Gracias.
Una vez hecho esto vamos a repasar la historia que nos cuenta este cómic, deteniéndonos en sus complejos matices para así apreciar mejor su esencia misma. Empecemos recordando que en los números anteriores, Kaiyo había borrado la memoria a nuestros héroes. No, en los cruces de esta serie con “Doomed” no, después. ¿O era antes? Es que descubrir cuándo ocurre la acción es… complicadillo. Bueno, da igual, en el número 12. Si no os acordáis tranquilos, no hace falta que lo volváis a leer. No serviría de nada. Simplemente tened fe. “In Greg Pak we trust” (¿vais viendo como el aviso del principio era necesario? Pues esto no es nada.) Bueno, el caso es que volvemos a tener por aquí al demonio Kaiyo dando mal esta vez en el reino oscuro de Lord Satanus. ¿Que no sabéis quien es Lord Satanus ni qué demonios –valga la redundancia- pinta aquí? Tranquilos. Le ha pasado a todo el mundo ¡Pero es grande, es feo y está a punto de comerse al pelmazo de Kaiyo! ¿Qué más hace falta saber? Bien. Sigamos. Por alguna razón, el amigo Satanus (y Greg Pak también, por lo visto) piensa que es la monda despelotar a Superman y dejarlo tirado en Gotham City, sin embargo, a Batman, que además juega en casa, no le quitamos ni la calderilla del batcinturon. ¿Por qué? Dichosa pregunta… ¡¡Cause he is Batman!! (leer con voz de Batman) y a Batman no se le quitan los calzones así como así. A Superman ya le vamos cogiendo el tranquillo de quitarle ropa interior, pero al murciélago no, por Dios.

Bien, resulta que por aquellas casualidades de la vida, Catwoman pasaba por allí y le viene muy bien tener un Superman despelotado cerca. Noooo, no penséis mal. El cómic no es tan interesante… ejem, es que le persigue un robot gigante… ¿Qué pasa? ¿a vosotros no os ha pasado nunca? Pues a Catwoman sí. Esta chica tiene una vida difícil. A cambio de su ayuda, Y AQUÍ SÍ ES IMPORTANTE NO PREGUNTAR la gata le consigue pantalones con la S a Superman, ¿cómo? ¡Qué manía con preguntar! ¿No habíamos dejado el sentido común fuera? Bueno, pues no lo sabemos, pero el caso es que en algún momento su relación ha dejado de implicar el taparrabos de Clark en plan “Tarzán en Nueva York” para pasar a un pantaloncillo ajustado con la S de los que se consiguen en cualquier bazar chino de Gotham City, que seguro Catwoman se los conoce todos.

Mientras, en las calles o en la batcueva, Batman descubre que no hay nada más “cool” que ser… él. Ciertamente una profunda reflexión acerca de la naturaleza del personaje. Recordemos aquello de “everything is cool when you are Batman” pues eso. A otra cosa.

Esa otra cosa es Lois Lane, quien mira tú por dónde, tampoco tenía nada más en que ocupar el tiempo salvo en irse a Gotham… en tren. Un tren convenientemente controlado por el tal Mangubat (tela con el nombrecito) a quien le ha entrado el canguelo al verse atacado por el despelotado Superman. Se ve que Mangubat sabía de horarios de trenes y esas cosas y había concertado cita con Lois para secuestrarla antes de todo el pifostio que hemos contado. Nada de pensar. Esto es así y ya está. Todos sabemos que al fin y al cabo, secuestrar a Lois Lane es de primero de supervillano.
Y sí, Superman salva a Lois (al resto de pasajeros que les den) ya con pantalones.
Menuda historia ¿eh? Esto sí que es un festival del humor y no los de Mortadelo y Filemón.
Este masterwork de la comedia está además dibujado por Jae Lee, quien igual que su primo lejano Jim consigue retrasar la salida de cualquier cómic en el que intervenga. Aquí, además nos impresiona a todos dibujando incluso algunos fondos y consiguiendo que solo tengas que leer el cómic un par de veces para aproximarte a saber lo que está pasando en sus páginas.
Y hasta aquí hemos llegado. Podéis recoger vuestros respectivos intelectos antes de salir. Menudo viaje de veinticuatro páginas hemos tenido. Un cómic solo apto para temerarios. Ansia viva tengo por ver cómo continua esto…

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Juan .Pa
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Jajajaja. Antonio Monfort lo hizo otra vez.

Miguel H Rosas
Invitado

El aviso a navegantes es impagable, casi se puede aplicar a todo lo de Morrison, Lobdell, etc. del new 52.

Yo aún tengo otra pregunta (qué manía con preguntar): ¿Dónde estaba Superman en el momento en que tiraron la foto de la portada?

Perdón, olvidé el aviso a navegantes. 😉